Los trabajos de restauración de la Iglesia San Felipe, la Capilla San Juan de Dios y su entorno, en el distrito de Portobelo, provincia de Colón, registran un 56% de avance, según informaron las autoridades responsables del proyecto.
La obra, ejecutada por el Consorcio Unidos por El Nazareno de Portobelo, S.A., representa una inversión de 12.2 millones de dólares y contempla la recuperación de este importante conjunto histórico y religioso, ubicado en el centro de Portobelo, además de la construcción de nuevos espacios para la comunidad y los visitantes.
El proyecto incluye la restauración de la Iglesia San Felipe, la creación de una plaza frontal y otra lateral, la rehabilitación de la Capilla San Juan de Dios, la renovación de las calles aledañas, la construcción de un edificio anexo y la habilitación de un museo.
Actualmente, 64 personas participan de forma directa en la ejecución de la obra, de las cuales 50 pertenecen al consorcio y 14 a la empresa contratista. Cerca del 90% de la mano de obra es local, incluyendo a 11 mujeres portobeleñas, lo que ha generado oportunidades de empleo y capacitación para residentes de la comunidad.
De acuerdo con el cronograma, para las festividades del Cristo Negro, el próximo 21 de octubre, la fachada principal y lateral de la Iglesia San Felipe estarán completamente restauradas, al igual que las nuevas plazas que rodean el templo.
La culminación del edificio anexo está prevista para diciembre de este año, mientras que la restauración integral de la iglesia finalizará en enero de 2027. Un mes después se espera concluir las calles del entorno.
En tanto, la Capilla San Juan de Dios ya cuenta con su fachada y cubierta terminadas. Actualmente se trabaja en el mobiliario y equipamiento del museo Hospitalitas Civitas, cuyo nombre hace referencia, en latín, a la "ciudad de la hospitalidad".
Las autoridades destacaron que el objetivo de este proyecto es preservar el valor arquitectónico, histórico y religioso del conjunto patrimonial, además de mejorar las condiciones para la comunidad y para los miles de peregrinos que cada año llegan a Portobelo para venerar al Cristo Negro.
Cada 21 de octubre, se estima que entre 80 mil y 120 mil personas participan en las festividades religiosas dedicadas a esta emblemática imagen.









